Recientemente, existe mucha preocupación sobre el uso de las redes sociales entre los jóvenes. Esto incluye vínculos encontrados entre el tiempo usado en redes sociales y el deterioro de la salud mental. Del mismo modo, algunos catalogan el uso constante de Internet como una adicción, puesto que existen adolescentes que sufren síntomas de abstinencia al dejar de usar un teléfono móvil.

Pero, ¿con qué frecuencia acceden los jóvenes de Inglaterra a las redes sociales? ¿Son más o menos «adictos» a Internet que los jóvenes de otros países? ¿Y esta supuesta adicción a Internet realmente hace daño a su salud mental?

La evidencia del último ciclo PISA puede tener algunas pistas.

Uso de las redes sociales y adicción a Internet según las mediciones del PISA

En PISA 2015, jóvenes de 15 años de más de 40 países, incluyendo Inglaterra, completaron un cuestionario sobre su uso de la tecnología.

Esto incluía una pregunta sobre la frecuencia con la que utilizaban las redes sociales en una escala de cinco puntos (desde casi nunca hasta todos los días). También se les hizo la siguiente pregunta sobre si sufrían síntomas similares a los de la abstinencia si no podían conectarse a Internet:

Me siento realmente mal si no me puedo conectar a Internet». (De Muy en desacuerdo a Totalmente de acuerdo).

La siguiente figura compara las respuestas a estas dos preguntas de los adolescentes de Inglaterra (“England” en la figura) con las de los adolescentes de otros países.

Inglaterra se encuentra en el cuadrante superior derecho, lo que demuestra que está por encima de la media de la OCDE en ambas medidas. Es decir, los jóvenes en Inglaterra son más propensos a usar las redes sociales todos los días y a expresar síntomas de abstinencia si se les quita el acceso a Internet que los jóvenes en la mayoría de los países evaluados en PISA.

La pregunta importante

Pero, ¿importa esto?

La siguiente tabla ilustra una correspondencia entre el uso diario de las redes sociales y la ‘adicción’ a Internet.

Uso de redes sociales y de síntomas de abstinencia de internet de adolescentes en Inglaterra
Uso de redes sociales
No todos los díasTodos los días
Experimenta síndrome de abstinencia de internet53%71%

En total, el 71% de los usuarios diarios de redes sociales en Inglaterra experimentaron síntomas de abstinencia en Internet. Esto se compara con el 53% de los adolescentes que usan las redes sociales con menos frecuencia. Una diferencia similar se mantiene luego de tener en cuenta las diferencias por género, estatus socioeconómico, rendimiento académico y asistencia escolar.

Los adolescentes que experimentan los síntomas más fuertes de abstinencia también reportaron las puntuaciones más bajas de satisfacción con la vida en una escala de 0 a 10, como muestra la siguiente tabla.

Síndrome de abstinencia de internet y satisfacción con la vida de adolescentes en Inglaterra
Realmente me siento mal si no es posible conectarme a internet
Puntaje de satisfacción con la vidaEn desacuerdoDe acuerdoMuy de acuerdo
4 o menos13%13%22%
57%9%10%
611%10%10%
717%18%17%
822%23%17%
919%16%12%
1012%12%12%
Puntaje promedio7.317.236.8

En particular, la puntuación media de satisfacción con la vida de los adolescentes que estuvieron de acuerdo en que se sentían mal cuando no había Internet disponible fue de 6,8 sobre 10. Esto es medio punto más bajo que para los adolescentes que no reportaron sufrir síntomas de abstinencia por Internet, quienes tuvieron un puntaje promedio de satisfacción con la vida de 7.31 sobre 10.

En otras palabras, el uso diario de las redes sociales entre los adolescentes en Inglaterra sí está relacionado con los síntomas de abstinencia de Internet. Esto, a su vez, se asocia con niveles más bajos de satisfacción vital. Por supuesto, estas relaciones son correlacionales y no causales. Sin embargo, ponen de relieve lo importante que es que desarrollemos una mejor comprensión del impacto que las redes sociales tienen en la vida de los adolescentes.

About the author(s)

John Jerrim

John Jerrim is Professor of Education and Social Statistics in the Institute of Education, University College London. His research interests include the economics of education, access to higher education, intergenerational mobility, cross-national comparisons and educational inequalities. He has worked extensively with the OECD Programme for International Student Assessment (PISA) data, with this research reported widely in the British media.